Antes de comenzar cualquier ejercicio técnico o coreografía, hay un momento fundamental que nunca se pasa por alto: el calentamiento y los estiramientos.
Da igual el nivel, la edad o la experiencia. Tanto las alumnas más pequeñas como los grupos de adultos comienzan sus clases preparando el cuerpo de forma consciente y progresiva.
El calentamiento permite activar la musculatura, mejorar la movilidad articular y aumentar la concentración. Es el paso previo necesario para que el cuerpo responda con seguridad y eficacia durante la clase.
Los estiramientos, por su parte, ayudan a ganar flexibilidad, mejorar la postura y prevenir posibles lesiones. Además, enseñan a escuchar el propio cuerpo, a respetar sus tiempos y a trabajar con constancia.
En danza no se trata solo de ejecutar pasos bonitos. Se trata de cuidar el cuerpo, que es la herramienta principal de cada bailarina. Y ese cuidado empieza desde el primer minuto de cada clase.
Porque una buena base no solo mejora el rendimiento… también garantiza un aprendizaje más seguro y duradero. ✨🩰








