Si alguna vez has llamado, escrito o pasado por el Centro de Danza Arantxa Argüelles, seguro que ya conoces a Mariajo. Es la primera cara que ves al entrar y la voz que te atiende al otro lado del teléfono. Siempre con una sonrisa, con amabilidad y con esa capacidad especial de hacerte sentir bienvenido desde el primer momento.
Mariajo es el alma organizativa del centro. Se encarga de la administración, de la recepción, de coordinar horarios, resolver dudas, gestionar matrículas, inscripciones, papeleos y mucho más. Y lo hace todo con una atención cercana, eficaz y humana.
Está al tanto de absolutamente todo: sabe quién entra y quién sale, cuándo es cada clase, qué grupo va a escena, quién necesita un justificante o qué alumna ha perdido sus zapatillas. Si necesitas algo, ella lo sabe o te lo resuelve en un segundo.
Gracias a su trabajo incansable, a su buen humor y a su compromiso con el centro, todo fluye en el día a día. Es una pieza fundamental del engranaje que hace posible que bailarinas y bailarines, familias, profesorado y dirección estemos siempre en armonía.
Mariajo no solo gestiona, también cuida.

